Sep 28

OTRA SEMANA NEGRA PARA LOS ALEMANES EN CHAMPIONS

Bale y Cristiano, dos aviones en Dortmund

El muro de Dortmund ya es historia. Gareth Bale y Cristiano Ronaldo, con las alas bien desplegadas, lo atacaron y lo derribaron. En el Signal Iduna Park voló la BC del Madrid, que explotó todas sus extraordinarias virtudes con espacios para jugar al fútbol a toda velocidad.

Con cuatro centrocampistas y dos aviones por delante: Cristiano y Bale. El Real Madrid fue otro en Dortmund. Sería la noche europea donde brillan más las estrellas y el 12 en la manga. Zidane preparó el terreno para aterrizar y el Dortmund, con la línea defensiva muy adelantada, mostró el camino. Había espacios y por allí aparecieron el portugués y el galés a toda prisa. Un doblete del 7 y un golazo del 11 certificaron el fin de toda una maldición.

Bale jugó arriba con Cristiano. Con libertad de movimientos y espacios, demostró buenas piernas. Gareth jugó en su mundo y ahí es donde vale. Se tiró a la zona izquierda del ataque y por allí fue un avión. Abrió el marcador con clase, con tacto. Carvajal le dio la pelota y Gareth definió con el interior de su pierna izquierda, sin dejarla caer. No hacía falta más.

“Tengo la sensación de que cada partido lo vemos con las piernas que tenía antes. En el dibujo no estaba en la izquierda. Estaba delante con Cristiano y, con espacios, es letal“. Zidane es el primero que lo sabe.

En la segunda mitad, Bale asistió a Cristiano en el 0-2. Por la izquierda, volvió su mejor versión y ofreció su 26 asistencia de gol a CR7, que va de doblete en doblete en Champions. El portugués celebró como sabe sus 400 partidos con el Madrid… en los que ha marcado 411 tantos.

Sin Benzema, con cuatro medios, en Dortmund nació la BC del Madrid, el doble ‘9’. Bale y Cristiano Ronaldo hacen buena pareja. A bailar.

Tomado de: marca.com

El huracán Mbappé barre al Bayern

La joven estrella corona una victoria que confirma al PSG como uno de los grandes

Un aire de subversión baja por el valle del Sena y se arremolina entre el bosque de Boulogne y la isla de Saint Germain, en el círculo de hormigón del Parque de los Príncipes. Digan lo que digan las cuentas de los auditores del fair play financiero de la UEFA, el fenómeno ha dado vida a la Champions, competición que últimamente parece penalizar en exceso a los clubes retadores para privilegiar a un círculo cada vez más cerrado de instituciones que se retroalimentan y se enriquecen en un esquema que invariablemente frena a las demás. Nadie representa mejor ese golpe de frescura que Kylian Mbappé, futbolista destinado a marcar época, autor de otro partido descomunal para desgracia del viejo Bayern. Un partido con más fuerza simbólica que deportiva, porque enfrentó dos modos de vivir en el mundo del fútbol, y porque fue una forma de presentación. Este 27 de septiembre se confirmó la aparición de una nueva superpotencia en el paisaje del fútbol mundial.

El Bayern visitó París en mala hora. El equipo bávaro se encuentra en plena crisis de fin de ciclo tras cinco años de éxitos repetidos. El agotamiento de los veteranos es cada vez más patente. Ancelotti dio un volantazo procurando poner más energía pero fue en vano. Comenzó por elegir a Süle en lugar de Hummels, empleó a Tolisso como escolta de Thiago en el eje, y acabó por situar a James a la izquierda, en la parcela que correspondió a Ribéry. Disponer del 4-3-3 con James de falso extremo fue una decisión arriesgada. Por ahí se quebró el Bayern.

James se enfrentó a Dani Alves en el lateral, pero fue un emparejamiento únicamente nominal. En la primera jugada de la noche James se tiró al medio para jugar entre líneas, Alaba subió a la posición de extremo, y cuando el PSG recuperó la posesión Alves se quedó solo. Solo en la banda derecha de su ataque mientras Neymar sorteaba una entrada de Thiago Alcántara en el otro costado, escondía la pelota a los centrales y le ponía el pase al espacio vacío.

Fue la mejor jugada de Neymar y expuso la inmensa brecha que se abrió entre las líneas del Bayern. Sucedió en el minuto dos del partido y tuvo un efecto determinante. Alves hizo aquello que le ha convertido en una leyenda. Corrió cortando la trayectoria, engañando, y apareciendo libre. Listo para recibir, entrar en el área, y meter el primer gol. El tanto que serviría al PSG de base para edificar su plan de repliegues y contragolpes.

El Bayern nunca encontró respuestas ante la posición de desventaja. Obligado a adelantar líneas y a refinar el pase, se encontró nadando en mar abierto en una corriente fría y peligrosa. Hábitat del nuevo fenómeno del fútbol mundial. Mbappé es un muchacho de 18 años con piernas de cigüeña y cara de pensionista, que cada vez que entra en acción provoca el estremecimiento de la multitud y el desconcierto en los rivales. Cuando no tiene la pelota aparece siempre a la espalda de sus marcadores, libre y dispuesto; cuando la tiene, se frena y despega en un chispazo. Nadie posee ese poder de aceleración.

Mbappé fue incontenible en el segundo gol. La acción se inició con un contragolpe dirigido por Alves, de nuevo sumándose al mediocampo ante la desbandada del Bayern. El pase frontal encontró a Mbappé rodeado de defensas. Javi Martínez y Süle le hostigaron sin intimidarle. Hizo un par de amagues, una conducción imposible, y se giró para conectar con Cavani. El uruguayo, que llegó desde atrás, recibió el regalo solo en el borde del área y metió el 2-0.

En el Bayern todo fueron averías. Sin pausa ni velocidad, ni imaginación, ni capacidad para profundizar más que con centros, el equipo se entregó al fracaso de sus individualidades. Müller, antaño un león, cojeaba; James se movía sin fe; Lewandowski se las jugaba todas solo y Thiago se esforzaba por meter el último pase pero invariablemente acababa interceptado por Motta o Rabiot.

La segunda mitad acentuó el drama. Retirado James, sustituido por Coman, el Bayern se metió en masa en campo contrario y se expuso a las mismas amenazas. Las concretó Mbappé con una maniobra vertiginosa. Dos golpes de cadera, cuatro pasos en cinco metros, y Alaba y Süle, dos expertos, dieron la impresión de comportarse como juveniles. Engañados, liberaron al delantero antes de que sorteara al portero Ulreich y le sirviera otro caramelo a Neymar para el 3-0.

La hinchada saludó a los nuevos héroes con un grito orgulloso: Ici c’est Paris. Esto es París. Nueva capital del mejor fútbol.

Tomado de: https://elpais.com

El Besiktas funde los plomos al RB Leipzig

El Besiktas Estambul derrotó (2-0) al RB Leipzig gracias a un buen primer tiempo y, sobre todo, gracias a los primeros quince minutos en los que el equipo local fue claro dominador. El partido estuvo parado varios minutos en la segunda parte por un apagón que no cambió nada. Al RB Leipzig se le fundieron los plomos.

La segunda parte fue distinta, el Besiktas procuró administrar la ventaja y terminó encerrado atrás defendiendo, pero al Leipzig le faltó pegada para lograr, al menos, el descuento.

El Besiktas tuvo el mejor comienzo, se apropio del balón en los primeros diez minutos y puso al Leipzig en su propio campo. Ante todo el portugués Ricardo Quaresma creaba inquietud en la defensa del Leipzig por sus desplazamientos por la banda derecha.

La presión turca se vio premiada pronto, en el minuto 11, cuando, Tosun ganó la raya de fondo por la banda izquierda y sirvió un pase al frente para que Babel definiera con un disparo dentro del área de pierna zurda.

El Leipzig no logró llegar con cierta peligrosidad sino hasta el minuto 22, con un remate desde fuera del de Marcel Sabitzer área que logró controlar el meta Fabri.

El Leipzig, además, perdió, en el minuto 32, a uno de sus jugadores claves, el delantero Timo Werner que tuvo que ser sustituido por Lukas Klostermann por problemas circulatorios.

El segundo gol del Besiktas llegó en el minuto 43, con un cabezazo de Talisca a centro desde la derecha de Queresma.

Con el segundo gol, el Besiktas se fue al vestuario con el partido encarrilado. Sin embargo, las ventajas que dio en la parte final le hubieran podido pasar factura.

El Leipzig tuvo varias buenas llegadas, entre ellas un remate al larguero de Marcel Sabitzer, mientras que el Besiktas ya sólo llegó esporádicamente y de contragolpe.

Ficha técnica:

2 Besiktas: Fabri; Medel (Uysal, 61), Pepe, Tosic, Caner; Hutchinson, Özyakup; Ricardo Quaresma, Talisca (Arlsan, 70), Babel; Tosun (Negredo, 80).

0 – RB Leipzig: Gulacsi; Ilsanker, Orban (Kampl, 46), Upamecano, Halstenberg; Keita (Bruma, 59), Demme; Sabitzer, Forsberg; Augustin, Werner (Klostermann, 32).

Goles: 1-0: m.11, Babel. 2-0: min 43, Talisca.

Árbitro: Sergei Karasev (Rusia) amonestó a Orban, Caner, Keita, Fabri

Incidencias: partido disputado en el Vodafone Park de Estambul ante 41.000 espectadores

Tomado de: marca.com

 

2 comentarios

    • daniel on 28 septiembre, 2017 at 2:15 pm
    • Responder

    A mi modo de ver en el bayern hace falta cambiar al menos medio equipo, no se que le ven a koman ese no hace nada solo correr y centrar, robben y ribery ya no son los mismos, muller lleva un buen tiempo apagado, James por donde mejor juega es por detras del delantero a este equipo le hace falta un buen cambio, hasta para ganar en la liguita de ellos pasan trabajo, y la directiva aguantando el dinero, no entiendo como uno de los clubes mas poderosos economicamente es tan agarrado para soltar plata. Ojo los demas clubes alemanes, este año les toca donarles sus mejores hombres al bayern.
    saludos

  1. No podemos seguir echándole la culpa a el destino o la casualidad. Si es verdad que nuestra liga no es tan fácil como se comenta ,también creo que nos falta un poco de experiencia y organizacion. Saludos

Deja un comentario

Your email address will not be published.